Una escultura monumental de aproximadamente ocho metros de altura que reinterpreta la figura de Buda fue instalada en el High Line de Nueva York, donde permanecerá en exhibición hasta el otoño de 2027 como parte del programa de arte público del sitio.

La obra está inspirada en los históricos Budas de Bamiyán, esculturas del siglo VI destruidas en 2001, y propone una reflexión contemporánea sobre la memoria, la pérdida y la transmisión cultural.

El artista Tuan Andrew Nguyen desarrolló la pieza en Vietnam utilizando piedra arenisca clara y una estructura interna de acero. Posteriormente, fue trasladada a Nueva York para su ensamblaje.

Uno de los elementos más representativos son las manos de la escultura, elaboradas con bronce fundido a partir de restos de munición procedente de Afganistán, lo que añade una dimensión simbólica vinculada a la historia del conflicto en la región.

La instalación sustituye a la obra ‘Dinosaur’ del artista Iván Argote, que permaneció en el mismo espacio durante más de un año.