El gobierno de Corea del Sur comenzó a aplicar nuevas restricciones a los cigarrillos electrónicos, equiparándolos con las normas que ya regulan el consumo de tabaco tradicional en el país.

La medida surge tras una reforma legal que amplía la definición de productos del tabaco para incluir aquellos que contienen nicotina, incluso cuando esta es sintética, lo que anteriormente dejaba fuera a muchos líquidos utilizados en vapeadores.

Con esta actualización, los productos de vapeo quedan sujetos a mayores controles en su comercialización, distribución y consumo, en un intento por reforzar la política de salud pública y reducir el impacto del tabaquismo en la población.

Las autoridades sanitarias han señalado que esta decisión responde al crecimiento sostenido del uso de cigarrillos electrónicos, especialmente entre adultos jóvenes, lo que ha encendido alertas sobre sus posibles efectos a largo plazo.

Además, el gobierno busca cerrar vacíos legales que permitían la promoción indirecta de estos productos, al considerar que su consumo también representa riesgos para la salud, similares a los del tabaco convencional.

-Emiliano Lira