
La Liga de Expansión MX se encamina a una transformación importante de cara al próximo torneo. En la más reciente Asamblea de dueños, los cambios de sede y movimientos de franquicias dominan la agenda, anticipando un reacomodo que podría modificar el mapa del futbol mexicano en la categoría de plata.
Uno de los temas que más ha llamado la atención es la intención de Cruz Azul Hidalgo de regresar a la actividad. La propuesta impulsada por Cruz Azul busca llevar nuevamente el futbol profesional a Ciudad Cooperativa, en Hidalgo, una plaza con historia dentro del balompié nacional. Aunque el proyecto aún requiere el aval de distintos sectores, su posible aprobación marcaría el retorno de una identidad tradicional.
En paralelo, la Jaiba Brava dejará atrás su condición de invitado para consolidarse como franquicia oficial. Esto será posible tras la compra de la plaza de Cimarrones de Sonora, institución que permanecía congelada luego de la decisión de sus propietarios de salir del circuito. La operación garantiza estabilidad a un proyecto que ha buscado consolidarse en la división.
El escenario también abre la puerta a un posible resurgimiento de Veracruz como plaza futbolística. Versiones apuntan a que no solo podría regresar un equipo, sino hasta dos. Por un lado, Piratas de Veracruz tendría la posibilidad de integrarse tras adquirir la franquicia de Celaya y trasladarla al puerto; mientras que Racing de Veracruz buscaría su ascenso deportivo desde la Liga Premier.
Sin embargo, este último escenario depende de una decisión clave: la reactivación del ascenso dentro del sistema. Actualmente, no todos los campeones de la Liga Premier logran subir automáticamente, por lo que la Asamblea tendrá en sus manos definir si se retoma ese mecanismo competitivo.
Con estos movimientos, la Liga de Expansión MX se perfila hacia una reconfiguración profunda, con cambios estructurales que podrían influir directamente en el desarrollo y la proyección del futbol mexicano.





