El cantante español regresó a los escenarios regios con su gira “Raphaelísimo 2026”, tras varios años de ausencia, reafirmando su vigencia ante un público que no dejó de ovacionarlo.

La noche del martes, Raphael volvió a encontrarse con su público en Monterrey en un concierto que combinó nostalgia, potencia vocal y una conexión constante con sus seguidores. El espectáculo, parte de su tour “Raphaelísimo 2026”, marcó su regreso a la ciudad tras cuatro años sin presentarse en el país debido a complicaciones de salud.

El Escenario GNP Seguros fue el punto de reunión para cientos de asistentes que acudieron puntuales a la cita. A las 21:04 horas comenzó a sonar la música y, apenas un minuto después, el intérprete apareció en el escenario, provocando una ovación inmediata que puso de pie a gran parte del público.

Vestido completamente de negro, el artista abrió la velada con “La noche”, seguido de “Yo sigo siendo aquel”, tema con el que reafirmó su esencia al declarar: “Sigo siendo aquel Raphael de siempre”, frase que fue celebrada con aplausos.

A lo largo de la presentación, el cantante alternó momentos íntimos con otros más festivos. En “Digan lo que digan”, interpretado desde una silla, imprimió dramatismo a su voz, mientras que “Mi gran noche” transformó el recinto en una celebración colectiva, con el público cantando al unísono.

El repertorio incluyó baladas cargadas de sentimiento como “Amo”, “Si no estuvieras tú” y “Los hombres no lloran”, así como piezas internacionales como “Padam, Padam”, “La vie en rose” y el “Himno al amor”. También hubo espacio para tangos como “Malena” y temas más rítmicos como “Estuve enamorado”.

Durante el concierto, Raphael se mostró agradecido en todo momento, gesticulando hacia los asistentes en señal de reconocimiento. Fue hasta después de “Que nadie sepa mi sufrir” cuando dirigió unas palabras al público, recordando su primera visita a la ciudad y expresando su gusto por reencontrarse con sus seguidores en México, antes de continuar con “La Llorona”.

En la recta final, el artista mantuvo la energía con temas como “Ámame” y, tras un breve intento de despedida, regresó al escenario ante la insistencia del público para interpretar “En carne viva”. La emotividad continuó con “Se nos rompió el amor” y “Qué sabe nadie”, esta última con una interpretación especialmente dramática.

El cierre llegó con una secuencia de clásicos: “Yo soy aquel”, acompañado de imágenes de su trayectoria; “Escándalo”, que encendió el ambiente; “Como yo te amo” y finalmente “A mi manera”, con la que concluyó un concierto de aproximadamente dos horas.

Entre aplausos y ovaciones de pie, el público despidió al cantante, quien dejó claro que, a sus 82 años, el escenario sigue siendo su lugar natural.