La iniciativa “Ley Trasciende” permanece sin discusión en el Senado, pese al creciente respaldo social y cambios en América Latina.

El debate sobre la legalización de la eutanasia ha cobrado relevancia nuevamente en México, impulsado por casos internacionales como el de la joven española Noelia Castillo y recientes cambios legislativos en América Latina, donde países como Uruguay han aprobado su regulación.

En el país, la discusión gira en torno a la iniciativa conocida como “Ley Trasciende”, promovida por la activista Samara Martínez, quien padece una enfermedad crónica y plantea la necesidad de reconocer el derecho a una muerte digna.

La propuesta busca reformar el Código Penal Federal y la Ley General de Salud para permitir que la eutanasia sea practicada por personal médico autorizado, sin que se considere un delito. Actualmente, la legislación mexicana clasifica este procedimiento como homicidio por piedad.

De acuerdo con especialistas, la eutanasia implica que un médico aplique un procedimiento indoloro a petición expresa de un paciente con enfermedad terminal o sin posibilidades de recuperación, bajo condiciones estrictas y supervisión profesional.