La Secretaría de Salud de Nuevo León anunció una alianza estratégica con los Centros de Desarrollo Infantil (CENDI) para implementar un programa de detección y atención integral a menores con niveles elevados de plomo en la sangre. Esta medida busca salvaguardar el desarrollo neurológico y físico de la infancia en zonas vulnerables.

El programa incluye la realización de brigadas médicas para la toma de muestras y el seguimiento nutricional de los alumnos. Las autoridades sanitarias trabajarán de la mano con los directivos de los centros educativos para identificar posibles fuentes de exposición, como pintura, juguetes o contaminación ambiental en los entornos habitacionales.

Esta iniciativa forma parte de un esfuerzo responsable por atender los determinantes sociales de la salud en la entidad. La detección temprana es fundamental para prevenir daños permanentes en el aprendizaje y la conducta de los menores, asegurando un futuro con mayor equidad y orden social.

La administración estatal resaltó que la colaboración institucional es la vía más profesional para enfrentar retos de salud pública complejos. Se hizo un llamado a los padres de familia para participar activamente en las jornadas de salud, confiando en que el monitoreo constante es la mejor herramienta de protección para sus hijos.

Con estas acciones, Nuevo León reafirma su compromiso con el bienestar de las nuevas generaciones. El objetivo es estabilizar los indicadores de salud ambiental en el estado, garantizando que cada niño crezca en un entorno seguro, libre de sustancias nocivas que comprometan su potencial de desarrollo.

Redacción/El Nacional