Economía venezolana comienza a mostrar señales de recuperación tras el alivio parcial de sanciones por parte de Estados Unidos, especialmente sobre el sistema financiero estatal. La flexibilización permite al Banco Central de Venezuela retomar operaciones internacionales, facilitando el acceso a divisas y mejorando la capacidad de intervención en el mercado cambiario.
Expertos consideran que esta medida podría estabilizar el tipo de cambio y reducir la inflación, que ha sido impulsada por la depreciación del bolívar. Además, abre la puerta a nuevas inversiones extranjeras, aunque advierten que la confianza dependerá de la seguridad jurídica y la estabilidad política.
El levantamiento parcial también permitiría a Venezuela acceder nuevamente a organismos financieros internacionales como el Fondo Monetario Internacional, lo que significaría un impulso clave para la recuperación económica. Sin embargo, aún existen restricciones importantes, sobre todo en relación con aliados geopolíticos del país.
Especialistas coinciden en que este es solo el primer paso hacia una normalización económica más amplia, que deberá ir acompañada de reformas institucionales y mayor transparencia en el manejo de recursos públicos.






