Aficionados denuncian estafa de boletos por FIFA en EE. UU.
Aficionados que compraron boletos de categoría 1 denuncian haber sido ubicados en zonas de menor valor, desatando críticas contra la FIFA.

A menos de dos meses del arranque de la Copa del Mundo 2026, la organización de la FIFA enfrenta nuevas críticas, ahora por la asignación de asientos en los estadios. Aficionados, principalmente en Estados Unidos, han manifestado su inconformidad ante la falta de claridad en el proceso, luego de recibir ubicaciones que no corresponden con la categoría que adquirieron.

De acuerdo con diversos testimonios, seguidores que pagaron boletos de primera categoría han sido ubicados en zonas que actualmente son consideradas de categoría dos, incluyendo esquinas o áreas detrás de las porterías, lo que limita la visibilidad del juego. La situación ha generado molestia, especialmente entre quienes esperaban localidades preferenciales tras realizar una inversión considerable.

El sistema de venta implementado por la FIFA ha sido uno de los principales puntos de conflicto. A diferencia de otros eventos deportivos en países como Estados Unidos o México, donde los aficionados suelen elegir su asiento exacto, en este caso los boletos fueron comercializados por zonas, sin garantizar una ubicación específica dentro del estadio.

Con la asignación definitiva ya en marcha, muchos compradores han comenzado a recibir la ubicación de sus asientos, encontrándose con escenarios distintos a los esperados. “Mucha gente se siente engañada”, señaló uno de los testimonios recogidos por medios especializados, reflejando el descontento generalizado.

El contexto se vuelve aún más sensible si se considera el costo del torneo. El Mundial 2026 apunta a ser el más caro de la historia para los aficionados, con precios que en ciudades como Seattle alcanzaron los 775 dólares para boletos de categoría uno, mientras que los de categoría dos rondaban cifras similares, generando cuestionamientos sobre la diferencia real en el servicio ofrecido.

Ante esta situación, algunos aficionados han solicitado reembolsos por la diferencia de precio, sin obtener hasta el momento una respuesta clara por parte de la FIFA. Incluso, ya se habla de posibles acciones legales, en medio de una percepción creciente de falta de transparencia en la organización del evento.