Altos funcionarios del Pentágono habrían advertido al Vaticano sobre la necesidad de alinearse con el poder militar de Estados Unidos, en una reunión sostenida en enero pasado con el entonces embajador de la Santa Sede en Washington, de acuerdo con reportes periodísticos.
Según información difundida por el medio The Free Press, el subsecretario de Defensa, Elbridge Colby, convocó al cardenal Christopher Pierre para transmitirle un mensaje directo: “Estados Unidos tiene el poder militar para hacer lo que quiera en el mundo. Más vale que la Iglesia católica esté de su lado”.
El encuentro, descrito como tenso, incluyó referencias históricas al papado de Aviñón —periodo en el que la Santa Sede estuvo bajo influencia política de Francia—, lo que fue interpretado por algunos funcionarios vaticanos como una señal de presión sobre la independencia del Vaticano.
De acuerdo con el periodista Mattia Ferraresi, la reunión generó inquietud en la Santa Sede, al grado de que se habrían suspendido planes para una posible visita del papa León XIV a Estados Unidos.
Otros analistas, como Christopher Hale, señalaron que la invitación de la Casa Blanca para que el pontífice participara en los festejos del 250 aniversario de la independencia estadounidense fue finalmente declinada por el Vaticano.
El episodio se suma a una creciente tensión entre la administración del presidente Donald Trump y la Santa Sede, marcada por diferencias en torno a conflictos internacionales y el uso de la fuerza.
En días recientes, el pontífice criticó abiertamente a líderes que justifican acciones militares en nombre de la religión, al señalar que Dios rechaza las oraciones de quienes promueven la guerra y condenar lo que calificó como “ocupación imperialista”.
El contexto revela una relación compleja entre el poder político estadounidense y una institución que, pese a su carácter religioso, mantiene influencia global y autoridad moral sobre millones de fieles.






