
Un movimiento que podría redefinir el equilibrio en la parrilla de la Fórmula 1 comienza a tomar forma. Gianpiero Lambiase, uno de los ingenieros más influyentes del paddock y pieza clave en la era dominante de Max Verstappen, dejará Red Bull Racing para integrarse a McLaren en un rol estratégico junto al director del equipo, Andrea Stella.
Ante la filtración de la noticia, Red Bull Racing confirmó que Gianpiero Lambiase dejará el equipo en 2028, una vez finalice su contrato. “Es un miembro valioso del equipo desde su llegada en 2015”, señaló la escudería en un comunicado oficial.
La salida marca el fin de su histórica relación con Max Verstappen, quien en su momento reconoció el vínculo entre ambos: “Le he dicho que solo trabajo con él. En cuanto él se retire, yo también lo haré”, reflejando la confianza construida a lo largo de los años.
Lambiase ha sido mucho más que un enlace técnico: desde su llegada en 2016, se convirtió en el arquitecto silencioso detrás del éxito de Verstappen, acompañándolo en la conquista de múltiples campeonatos y consolidando una de las duplas más determinantes en la historia reciente de la categoría.
La salida de Lambiase no solo implica un cambio estructural dentro de Red Bull, sino que golpea directamente el entorno competitivo de Verstappen. La relación entre ambos, marcada por una comunicación intensa, directa y sin filtros a través de la radio, fue un elemento distintivo en la dinámica del equipo, comparable con las asociaciones más emblemáticas del deporte.
El contexto hace aún más relevante este movimiento. Red Bull Racing ha enfrentado en los últimos años la salida de figuras clave, además de una disminución en su dominio en pista, mientras que McLaren vive un momento ascendente. El equipo británico viene de consolidar su proyecto con resultados importantes de la mano de Lando Norris y Oscar Piastri, lo que refuerza su intención de mantenerse como contendiente directo al título.
La incorporación de Lambiase responde a una estrategia clara de McLaren, que ya ha sumado talento proveniente de Red Bull en áreas clave. Su llegada como posible jefe de ingeniería de carrera fortalecería aún más una estructura que apunta a consolidarse en la cima.
En paralelo, el futuro de Max Verstappen vuelve a colocarse bajo la lupa. El piloto neerlandés ha expresado en reiteradas ocasiones su incomodidad con el rumbo reglamentario de la categoría, y la salida de su ingeniero de confianza podría convertirse en un factor determinante en su continuidad dentro de la Fórmula 1.





