Asesino confiesa haber cometido ocho homicidios que durante décadas mantuvieron en alerta a habitantes de Long Island, en Nueva York, cerrando uno de los casos más perturbadores en la historia reciente de la región.
El acusado, Rex Heuermann, se declaró culpable ante un tribunal del condado de Suffolk, donde admitió haber atraído a sus víctimas con engaños antes de asesinarlas y abandonar sus restos en zonas remotas.
Durante la audiencia, el hombre se mostró inexpresivo, respondiendo de forma breve a cada cuestionamiento del juez, lo que generó indignación entre familiares de las víctimas presentes en la sala.
Las autoridades señalaron que los crímenes ocurrieron entre 1996 y 2012, y que las víctimas, en su mayoría trabajadoras sexuales, fueron contactadas a través de anuncios en internet.
El caso tomó relevancia en 2010 con el hallazgo de varios cuerpos en Gilgo Beach, pero no fue hasta 2023 cuando las investigaciones lograron identificar al responsable mediante pruebas de ADN.
La confesión pone fin a años de incertidumbre, aunque también reabre el debate sobre la actuación de las autoridades y el tiempo que tomó resolver el caso.
-Emiliano Lira






