El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó una nueva advertencia en medio del conflicto con Irán al anunciar que su gobierno impondría aranceles de hasta un 50% a los países que suministren armamento a la República Islámica.
A través de redes sociales, el mandatario aseguró que cualquier nación que proporcione armas a Irán será sancionada “de manera inmediata”, sin excepciones ni exenciones, lo que podría intensificar las tensiones comerciales a nivel global.
La declaración ocurre tras el cese al fuego alcanzado recientemente, el cual Trump calificó como resultado de un “cambio de régimen muy productivo”. En ese contexto, afirmó que Estados Unidos mantiene negociaciones con Irán para avanzar en acuerdos relacionados con la reducción de sanciones y aranceles.
El mandatario también reiteró que no se permitirá el enriquecimiento de uranio en territorio iraní y aseguró que su administración colaborará en la eliminación de material nuclear, como parte de los compromisos que, según dijo, ya incluyen avances en al menos 15 puntos de su propuesta.
En paralelo, el secretario de Defensa, Pete Hegseth, sostuvo que Irán accedió al alto el fuego bajo presión, al considerar que un acuerdo era preferible a las consecuencias de continuar el conflicto.
Las declaraciones se dan en un escenario de alta tensión internacional, donde las decisiones comerciales y militares podrían tener repercusiones tanto en la estabilidad regional como en los mercados globales.






