Israel realizó un ataque contra una de las principales plantas petroquímicas de Irán, ubicada en el complejo gasífero South Pars, considerado estratégico para la economía del país.

El ataque impactó instalaciones clave en la región de Asaluyeh, afectando infraestructura vinculada a la producción energética y petroquímica.

De acuerdo con autoridades israelíes, la ofensiva forma parte de una estrategia para debilitar fuentes de financiamiento vinculadas a estructuras militares iraníes.

El complejo de South Pars es uno de los más importantes del mundo y representa una fuente relevante de ingresos para Irán, además de ser clave para el suministro energético interno.

Tras el ataque, autoridades iraníes advirtieron sobre posibles represalias, en un contexto de creciente tensión en la región y llamados internacionales a evitar una mayor escalada del conflicto.

Redacción/El Nacional