Adolescentes armados siembran pánico en Teherán tras el despliegue de menores en patrullas paramilitares y puntos de control en distintas zonas de la capital de Teherán, en medio del contexto de guerra que vive el país. Testimonios de residentes señalan que jóvenes de entre 12 y 14 años portan armas largas, revisan vehículos y teléfonos celulares de manera intimidante.
Las autoridades han confirmado el reclutamiento de menores para reforzar la vigilancia urbana, lo que ha generado preocupación internacional por posibles violaciones a derechos humanos. En varios casos, civiles denunciaron inspecciones invasivas, donde adolescentes armados abren puertas de autos sin autorización y revisan pertenencias personales.
Este despliegue ocurre mientras el gobierno busca mantener el control interno ante el conflicto con Estados Unidos e Israel, incrementando la presencia de fuerzas afines en las calles. Analistas consideran que la medida busca frenar posibles protestas y reforzar la vigilancia social.
Organizaciones como Human Rights Watch han advertido que el reclutamiento de menores para actividades militares puede constituir un crimen de guerra, especialmente cuando involucra a niños menores de 15 años.
-Emiliano Lira






