
La guerra disparará precios y el hambre se agudizará en países pobres, advirtió el Fondo Monetario Internacional tras el conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán.
El organismo alertó que la interrupción en el suministro de fertilizantes impactará directamente en la producción agrícola global.
Aproximadamente un tercio de estos insumos transita por el estrecho de Ormuz, zona afectada por el conflicto.
La situación coincide con el inicio de la temporada de siembra en el hemisferio norte, lo que pone en riesgo las cosechas del año.
El FMI señaló que el aumento en precios de energía y alimentos impulsará la inflación y frenará el crecimiento económico mundial.
Los países de bajos ingresos serán los más afectados, ya que destinan mayor porcentaje de sus ingresos a la compra de alimentos.
-Emiliano Lira





