Autoridades sanitarias confirmaron la detección de un cuarto caso de gusano barrenador en Nuevo León, lo que mantiene en alerta a los sectores agropecuario y de salud en la entidad.
El caso fue identificado como parte de los operativos de vigilancia epidemiológica que se mantienen activos para evitar la propagación de esta plaga, que afecta principalmente al ganado, aunque también puede representar riesgos sanitarios.
Especialistas han señalado que el gusano barrenador es una larva que se alimenta de tejido vivo en animales, provocando afectaciones graves si no se atiende a tiempo.
Las autoridades reiteraron la importancia de reforzar medidas sanitarias, así como la revisión constante del ganado y la atención inmediata de heridas para evitar contagios.
Este nuevo caso se suma a los previamente detectados en la entidad, lo que refuerza la necesidad de mantener vigilancia permanente para contener la plaga.
Redacción/El Nacional






