El acceso a la vivienda en México comienza a abrirse a nuevos sectores. El Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (Infonavit) puso en marcha un esquema que permite a personas sin empleo formal, como trabajadores independientes o migrantes, cotizar y aspirar a un crédito habitacional.

La medida representa un cambio relevante en el modelo tradicional, que históricamente dependía de la relación laboral subordinada. Ahora, quienes trabajan por cuenta propia pueden integrarse al sistema mediante aportaciones voluntarias y construir su propio historial para acceder a financiamiento.

El programa está dirigido a freelancers, comerciantes, trabajadores del hogar, músicos, periodistas y personas con negocios familiares, entre otros perfiles. A través de este esquema, los interesados pueden utilizar su Subcuenta de Vivienda para comprar, construir o mejorar una propiedad.

Además del acceso al crédito, la incorporación al sistema permite contar con cobertura completa en materia de seguridad social. Entre los beneficios destacan servicios médicos, protección ante riesgos de trabajo, seguros por invalidez y vida, así como ahorro para el retiro y acceso a guarderías.

El proceso de inscripción es completamente digital. Los interesados deben contar con su CURP, RFC, Número de Seguridad Social y un correo electrónico vigente. Posteriormente, deberán declarar sus ingresos para calcular el monto de sus aportaciones, que pueden realizarse de forma mensual o en otros periodos.

Para acceder al crédito, es necesario completar tres etapas: registrarse en el programa del IMSS para trabajadores independientes, realizar aportaciones voluntarias al Infonavit y alcanzar el puntaje requerido para iniciar el trámite de financiamiento.

Este nuevo esquema busca ampliar la inclusión financiera en el país, permitiendo que más personas, incluso sin empleo formal, puedan construir un patrimonio a largo plazo.