Nuevo León enfrenta un incremento alarmante de incendios durante marzo, con un promedio de 22 siniestros diarios, de acuerdo con reportes de cuerpos de emergencia en la entidad.
En lo que va del mes, Bomberos de Nuevo León han atendido cerca de 400 servicios, reflejando la alta incidencia de incendios en zonas urbanas y rurales.
Los siniestros se concentran principalmente en terrenos baldíos, pastizales y tiraderos clandestinos, donde la acumulación de material seco facilita la propagación del fuego.
Autoridades señalaron que este repunte responde a una combinación de factores como altas temperaturas, fuertes vientos y condiciones de sequedad, que permiten que las llamas se expandan rápidamente.
Sin embargo, el factor humano sigue siendo determinante, ya que muchas emergencias están relacionadas con quemas de basura, colillas de cigarro o descuidos.
Ante este panorama, Protección Civil y Bomberos han hecho un llamado urgente a la población para evitar prácticas de riesgo, ya que la tendencia podría derivar en un récord negativo de incendios al cierre del mes.
Redacción/El Nacional






