La desaparición de un adolescente de 14 años en Durango y su posterior localización en Sinaloa, en posesión de armas y junto a civiles armados, ha encendido las alertas sobre el creciente reclutamiento de menores por parte del crimen organizado en México.

Martín Alexander N. fue reportado como desaparecido el pasado 10 de marzo, luego de haber sido visto por última vez el 4 de marzo en la colonia Octavio Paz, en la ciudad de Durango, de acuerdo con la ficha de búsqueda emitida por la Fiscalía General del Estado.

El menor fue localizado días después durante un operativo de seguridad en el municipio de Elota, Sinaloa. En el lugar, elementos del Ejército Mexicano detectaron a cuatro personas portando armas largas mientras realizaban recorridos de vigilancia en una carretera que conecta las comunidades de Nuevo Salto Grande y Paredón Colorado.

En el operativo participaron también la Guardia Nacional, la Secretaría de Marina, la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, así como corporaciones estatales. Tras interceptar al grupo, las autoridades procedieron a su detención.

Durante la revisión se aseguraron tres armas largas, un arma corta, 13 cargadores, cartuchos útiles aún por contabilizar y dos chalecos tácticos.

El adolescente, junto con los otros detenidos, fue puesto a disposición de la Fiscalía General de la República, que abrió una carpeta de investigación para determinar su posible participación en delitos federales.

Reclutamiento de menores, una preocupación creciente

El caso ha generado inquietud debido a que el joven había sido buscado por su familia tras su desaparición, y fue localizado en otro estado presuntamente vinculado o reclutado por un grupo delictivo.

Organizaciones como Reinserta han advertido sobre el incremento en el reclutamiento de niñas, niños y adolescentes por parte de grupos criminales. En muchos casos, los menores son utilizados inicialmente para labores de vigilancia, conocidas como “halconeo”, y posteriormente pueden ser entrenados para participar en actividades delictivas de mayor riesgo.

Se estima que entre 2018 y 2020 alrededor de 460 mil menores tuvieron algún tipo de participación dentro de organizaciones criminales, una cifra significativamente superior a la registrada en años anteriores.

Especialistas también han señalado que el homicidio se ha convertido en una de las principales causas de muerte entre adolescentes en México, lo que refleja la magnitud de la problemática.