En medio de la guerra que golpea a Irán, jóvenes en Teherán intentan mantener su vida cotidiana pese al temor constante por los misiles y los bombardeos que han sacudido la capital en las últimas semanas.
Desde finales de febrero, ataques aéreos han impactado distintos puntos de la ciudad, incluidos depósitos de petróleo, provocando incendios, humo y daños en zonas residenciales.
A pesar del conflicto, muchos jóvenes buscan refugio en sus casas y tratan de continuar con actividades diarias para distraerse del estrés.
Sahar, una joven de alrededor de 20 años cuyo nombre fue cambiado por razones de seguridad, contó que pasa gran parte del tiempo cocinando, leyendo o jugando videojuegos de simulación mientras permanece en casa.
Según relató, la guerra ha incrementado su ansiedad, pero también la lleva a concentrarse en actividades creativas para mantenerse ocupada.
La joven también recibió recientemente una noticia devastadora: una excompañera de escuela perdió la vida durante los bombardeos en la capital iraní.
El cuerpo de la víctima aún no ha sido encontrado entre los escombros.
“¿Por qué tenemos que vivir semejante horror en la flor de nuestra vida?”, expresó.
Mientras tanto, el país se prepara para celebrar Nowruz, una de las festividades más importantes de la cultura iraní que marca la llegada de la primavera.
En años anteriores, las calles y mercados se llenaban de personas comprando dulces y frutos secos para las celebraciones familiares.
Este año, sin embargo, la guerra ha cambiado el ambiente en la capital, donde la población vive entre la incertidumbre y la esperanza de que el conflicto termine pronto.
-Emiliano Lira






