Tras su eliminación de La Casa de los Famosos 6, el actor y diputado Sergio Mayer afirmó que retomará sus compromisos laborales y legislativos, en medio de un debate público que se ha intensificado por su participación en el reality show mientras ocupaba un cargo público.
Mayer fue el tercer eliminado del programa luego de 20 días dentro de la casa. Al abandonar el reality, el legislador aseguró que su salida fue resultado de la decisión del público y descartó cualquier acuerdo con la producción.
“Me encanta jugar con fuego, aunque el público decidió que me quemara. Así es mi juego, lo asumo y lo confronto”, expresó.
Posteriormente, durante una entrevista en el programa Realities After Dark: La Casa Podcast, conducido por William Valdés, Mayer habló sobre su regreso a la vida pública y profesional. En ese espacio afirmó que retomará su agenda laboral una vez fuera del programa.
“Me hubiera encantado continuar, tenía más que dar. Pero hay un mundo aquí afuera que me está esperando. Tengo una familia hermosa, tengo trabajo, tengo todo”, declaró.
El actor también señaló que una de sus prioridades será reunirse con su familia y asistir al cumpleaños número 15 de su hija menor, que se celebrará en abril.
No obstante, su retorno a la actividad política ocurre en medio de cuestionamientos. La Comisión Nacional de Honestidad y Justicia de Morena inició un proceso sancionador en su contra y suspendió temporalmente sus derechos como militante mientras se desarrolla una investigación interna.
En el expediente se señala al legislador por presuntamente incumplir con sus obligaciones como integrante del partido y por afectar la imagen pública de la organización al participar en el reality show.
La polémica se amplificó en redes sociales, donde algunos usuarios han cuestionado si debería regresar a su curul en la Cámara de Diputados.
Sobre este punto, el senador Gerardo Fernández Noroña explicó que el cargo legislativo no puede ser renunciado, por lo que Mayer tiene la posibilidad legal de regresar cuando así lo decida.
Mientras tanto, el caso continúa generando debate tanto en el ámbito político como en la opinión pública, al poner sobre la mesa la discusión sobre los límites entre la vida política y la participación en programas de entretenimiento.






