Luego de que la estatua de Emiliano Zapata en Cuernavaca fuera intervenida con pintas durante la marcha del Día Internacional de la Mujer, la familia Zapata Salazar fijó postura y señaló que la lucha de las mujeres por justicia e igualdad coincide con los ideales que defendió el líder revolucionario.
Durante la movilización del 8 de marzo, algunas participantes realizaron pintas sobre el monumento del general con colores rojo, morado y blanco, lo que generó diversas reacciones entre la opinión pública.
Ante la polémica, los descendientes del caudillo del sur publicaron un posicionamiento a través de la cuenta oficial de la familia Zapata Salazar en redes sociales.
“Nuestro legado no está en los monumentos”
En su mensaje, la familia expresó respeto y cariño por los monumentos que honran la figura histórica del general Emiliano Zapata. No obstante, señalaron que el verdadero legado del líder revolucionario no se encuentra en esculturas o espacios físicos, sino en los ideales de justicia social que impulsó durante su lucha.
“Estos espacios son símbolos de orgullo y raíz que merecen ser preservados y respetados por su significado histórico”, expresaron.
Sin embargo, enfatizaron que el zapatismo es una lucha viva y que su herencia no se limita a monumentos inmóviles, sino a los principios que defendió el general.
Reconocen la lucha de las mujeres
En el mismo mensaje, los descendientes de Zapata señalaron que las demandas de seguridad, justicia e igualdad que impulsan las mujeres en el país son causas legítimas que coinciden con los valores históricos del movimiento zapatista.
“El zapatismo ha sido siempre una lucha por los derechos de quienes han sido históricamente vulnerados”, señalaron.
Además, afirmaron que la forma de honrar la memoria del general no es únicamente preservando un monumento, sino trabajando por la protección de los derechos y la dignidad de las personas.
“Las paredes se limpian, los derechos vulnerados no”
La familia Zapata también dejó una frase que se volvió ampliamente compartida en redes sociales:
“Las paredes se limpian y el bronce se restaura; sin embargo, las vidas que se pierden y los derechos que se vulneran dejan marcas permanentes en nuestra sociedad”.
Finalmente, reiteraron su respeto a la libre manifestación y señalaron que la lucha por la dignidad humana debe estar por encima de cualquier objeto material.






