Cuando Tigres y Rayados se enfrentan, la Ciduad de Monterrey se paraliza. No es un partido más en el calendario de la Liga MX, es el Clásico Regio, una rivalidad que durante más de seis décadas ha dividido a la ciudad entre amarillo y azul o azul y blanco.
La historia de este enfrentamiento comenzó el 13 de marzo de 1960, cuando ambos equipos se enfrentaron por primera vez en la Segunda División del futbol mexicano. Aquella tarde, Monterrey se impuso 2-0, en lo que sería el primer capítulo de una rivalidad que con los años crecería hasta convertirse en una de las más intensas del país.
El primer Clásico Regio en Primera División llegó en 1974, con un espectacular empate 3-3 en el Estadio Universitario, un resultado que reflejaba desde entonces la paridad entre ambos equipos.
Con el paso de los años, el enfrentamiento entre Tigres y Rayados ha dejado un historial sumamente equilibrado. En los 142 Clásicos Regios disputados, Tigres mantiene una ligera ventaja en el número de victorias, mientras que Monterrey se mantiene muy cerca, reflejando lo cerrada que ha sido esta rivalidad a lo largo de la historia.
Tigres: 50 victorias
Rayados: 47 victorias
Empates: 43
El clásico del descenso
Uno de los capítulos más recordados ocurrió en 1996, en el llamado “Clásico del descenso”. Rayados venció 2-1 a Tigres, en un partido que quedó marcado en la memoria de la afición regiomontana, pues ese torneo terminó con el descenso del conjunto felino a la Primera División “A”.
Aquel episodio intensificó aún más la rivalidad entre ambos clubes.
A lo largo de los años, Tigres y Rayados también han protagonizado eliminatorias y finales que han elevado la tensión del clásico. El momento más histórico llegó en el Apertura 2017, cuando ambos equipos disputaron la primera final de Liga MX entre clubes de la misma ciudad en Monterrey. En aquella serie, Tigres se impuso para conquistar el campeonato frente a su máximo rival.
Dos años después llegó la revancha albiazul. En la Concachampions 2019, Monterrey derrotó a Tigres en la final para levantar el título internacional.
Más allá de los resultados, el Clásico Regio representa el orgullo de una ciudad entera. Cada edición añade un nuevo capítulo a una rivalidad que sigue creciendo con el paso del tiempo.






