Nintendo of America presentó una demanda contra el gobierno de Estados Unidos ante el Tribunal de Comercio Internacional para recuperar el dinero pagado en aranceles a productos importados durante la administración del expresidente Donald Trump. La compañía sostiene que estos impuestos fueron aplicados de manera ilegal bajo la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional de 1977.

Según los abogados de la empresa, las medidas comerciales implementadas durante ese periodo provocaron la recaudación de más de 200 mil millones de dólares en aranceles sobre productos provenientes de diversos países. Nintendo busca ahora que se le reembolse el dinero pagado, junto con los intereses correspondientes.

La situación afectó directamente a la empresa japonesa debido a que gran parte de sus productos, incluidas consolas, videojuegos y accesorios, se fabrican fuera de Estados Unidos, principalmente en Vietnam y China. Incluso, durante el lanzamiento global de la consola Nintendo Switch 2, la compañía se vio obligada a retrasar temporalmente las reservas en el mercado estadounidense mientras evaluaba el impacto de estos impuestos.

Aunque el precio oficial de la consola se mantuvo en 449,99 dólares, algunos accesorios sí registraron aumentos debido a los aranceles. Para reducir el impacto económico, Nintendo optó por enviar al mercado estadounidense un mayor número de unidades fabricadas en Vietnam.

La empresa busca con esta acción legal recuperar los costos adicionales generados por las políticas comerciales aplicadas durante ese periodo. El caso podría tener implicaciones más amplias, ya que otras compañías también han iniciado procesos legales para reclamar el reembolso de aranceles similares.