La tensión entre Pakistán y Afganistán aumentó drásticamente esta semana después de una serie de ataques militares a lo largo de su frontera compartida.

El gobierno pakistaní confirmó que lanzó bombardeos contra presuntos refugios de grupos armados en territorio afgano, argumentando que milicias que operan desde Afganistán han realizado ataques contra su país en los últimos meses.

Las autoridades de Afganistán, controladas por el Talibán, condenaron la operación militar y afirmaron que los ataques violan su soberanía.

Según reportes preliminares, los bombardeos ocurrieron cerca de la frontera conocida como la Línea Durand, una zona históricamente conflictiva que divide a ambos países.

Tras los ataques, fuerzas afganas movilizaron tropas hacia la región fronteriza y advirtieron que responderán si continúan las operaciones militares.

La comunidad internacional ha pedido a ambos países evitar una escalada mayor, ya que un conflicto abierto podría desestabilizar aún más la región.