“¿Está funcionando esto?” marca el regreso de Bradley Cooper como director en una propuesta que combina comedia y drama para explorar las tensiones del matrimonio, la identidad y las crisis personales en la mediana edad.

Con una duración de 121 minutos, la historia sigue a Alex, interpretado por Will Arnett, quien enfrenta un inminente divorcio mientras su matrimonio se desmorona en silencio. En busca de un nuevo propósito, decide probar suerte en la escena humorística de Nueva York, encontrando en el stand-up no solo un escape, sino también un espejo incómodo de su propia vida.

Por su parte, Tess, encarnada por Laura Dern, confronta los sacrificios que hizo por su familia y se cuestiona quién es más allá del rol de esposa y madre. La película los obliga a navegar la crianza compartida, las heridas emocionales y la posibilidad de que el amor, aunque transformado, no desaparezca del todo.

Cooper construye un relato íntimo y honesto que evita el dramatismo excesivo. El humor funciona como válvula de escape, pero también como herramienta narrativa para hablar del miedo a reinventarse y del vértigo que implica empezar de nuevo cuando la vida ya parecía definida.

Las actuaciones son uno de los mayores aciertos del filme. Arnett ofrece una interpretación vulnerable y matizada, alejándose de su registro más caricaturesco para mostrar la fragilidad de un hombre en crisis. Dern, con su presencia sólida y emotiva, aporta profundidad y contención, elevando cada escena con una naturalidad conmovedora.

“¿Está funcionando esto?” no solo plantea una pregunta literal frente al micrófono, sino también una metáfora poderosa: ¿está funcionando mi matrimonio?, ¿mi vida?, ¿mi identidad? La cinta encuentra en esa interrogante su mayor fuerza, entregando una historia madura, sensible y sostenida por grandes actuaciones.