Lejos de frenarse, la expansión de los autos chinos en México continúa incluso con nuevas políticas comerciales y aranceles que buscaban limitar su avance.

Reportes recientes indican que las marcas chinas ya concentran alrededor del 15% del mercado de autos nuevos en el país, consolidando a México como uno de sus principales destinos de exportación.

Incluso con aranceles de hasta 50% para vehículos provenientes de países sin tratados comerciales con México, la demanda se mantiene fuerte. La estrategia de alianzas con fabricantes globales y la producción de modelos competitivos en precio han permitido mantener el crecimiento.

En el segmento eléctrico, el dominio es aún mayor. Algunas compañías chinas han logrado posicionarse como líderes en ventas, aprovechando costos más bajos y rápida disponibilidad tecnológica.

Analistas prevén que el crecimiento continuará en 2026, incluso en un escenario donde la industria automotriz global enfrenta desaceleración.