Cadillac irrumpió oficialmente en el mundo de la Fórmula 1 con una puesta en escena de alcance global. La histórica marca de autos de lujo eligió el Super Bowl como plataforma para revelar el diseño de su primer monoplaza rumbo a la temporada 2026, consolidando su llegada a la máxima categoría del automovilismo con una estrategia mediática sin precedentes.
Durante el último cuarto del duelo entre Seattle Seahawks y New England Patriots, Cadillac emitió un anuncio publicitario de 30 segundos —cuyo costo fue estimado en hasta 10 millones de dólares— para mostrar por primera vez la imagen del auto que competirá a partir de marzo. De manera simultánea, una réplica del monoplaza fue exhibida en Times Square, reforzando el impacto visual de la campaña.
Uno de los protagonistas del anuncio fue Sergio “Checo” Pérez, piloto fundador del proyecto junto a Valtteri Bottas. Desde su fichaje en agosto pasado, el mexicano se ha convertido en el principal embajador de Cadillac en México y en el mercado latino de Estados Unidos, un factor clave para atraer nuevos patrocinadores, entre ellos empresas de telecomunicaciones vinculadas al grupo Slim.
A sus 36 años, Pérez enfrenta el desafío de sentar las bases de un equipo debutante en un entorno altamente competitivo. El propio piloto ha reconocido que la temporada inaugural será compleja, con objetivos centrados en la fiabilidad del auto y la lucha por puntos, más que en podios inmediatos.
Cadillac utilizará motores Ferrari, mientras desarrolla su propia infraestructura con sedes en Indianápolis, Charlotte y Silverstone, en un contexto marcado por el nuevo reglamento técnico de la F1 para 2026. El debut oficial está programado para el 7 y 8 de marzo en el Gran Premio de Australia, donde la Checomanía volverá a encenderse.






