En un panorama cinematográfico dominado por historias fugaces, “A pesar de ti” se distingue por su calidez, su hondura emocional y su capacidad de conectar con el público.

Dirigida por Josh Boone, esta adaptación de la novela de Colleen Hoover invita a reflexionar sobre la pérdida, el amor y los secretos que pueden unir o romper a una familia.

La trama sigue a Morgan Grant (Allison Williams) y su hija Clara (Mckenna Grace), dos mujeres marcadas por un accidente devastador que revela una traición inimaginable. A partir de ahí, madre e hija deberán enfrentarse no solo al duelo, sino también a la reconstrucción de su vínculo. Boone logra equilibrar momentos de profundo dramatismo con instantes de ligereza y esperanza, creando un relato que se siente auténtico y cercano.

Las actuaciones son uno de los mayores aciertos del filme. Mckenna Grace y Mason Thames brillan con una química palpable que traspasa la pantalla —quizá impulsada por su relación fuera del set—, ofreciendo escenas llenas de ternura y naturalidad. Allison Williams aporta una carga emocional poderosa, mientras que Dave Franco y Scott Eastwood complementan el elenco con interpretaciones contenidas pero intensas.

Visualmente, la película apuesta por una estética cálida, que resalta los paisajes y la intimidad de los espacios familiares. Sin embargo, no todo es perfecto: algunos giros narrativos se sienten extendidos y las transiciones entre el drama y el humor podrían fluir mejor. Aun así, la cinta mantiene su ritmo gracias a la dirección firme de Boone y a un guion que respeta la esencia del libro.

“A pesar de ti” es una historia sobre el perdón, la resiliencia y el poder de redescubrirse tras la pérdida. Conmueve, hace pensar y deja la sensación de haber acompañado a sus protagonistas en un viaje de sanación. Y con la Garantía Cinépolis, la promesa es clara: esta es una película que toca el corazón y vale la pena ver en pantalla grande.