Mauricio Fernández Garza, empresario, político del PAN y uno de los personajes más controvertidos de la vida pública en Nuevo León, murió la noche del lunes en su casa a los 75 años, tras enfrentar un cáncer pulmonar que lo llevó a suspender sus tratamientos médicos en días recientes.

La noticia conmocionó al estado, pues Fernández se mantenía en funciones como alcalde de San Pedro Garza García, el municipio con mayor riqueza per cápita de América Latina, cargo que había ocupado en cuatro periodos distintos. Apenas el 15 de septiembre había anunciado su retiro temporal de la política, visiblemente debilitado y con oxígeno, declarando que prefería pasar sus últimos días en paz: “Ya paré todos mis tratamientos, decidí dejarme a la buena de Dios”.

El gobernador Samuel García expresó sus condolencias y adelantó que se prepara un homenaje oficial este viernes. “Deja un legado de seguridad, cultura y servicio a la comunidad”, escribió en redes sociales. Empresarios, gobernadores y hasta el club Rayados de Monterrey se sumaron a los mensajes de despedida.

UNA VIDA ENTRE EL ARTE, LA POLÍTICA Y LA CONTROVERSIA

Heredero de las influyentes familias Fernández y Garza Sada, Mauricio se distinguió por su carácter frontal y un estilo de gobernar que dividió opiniones. En lo cultural, creó el museo La Milarca, que resguarda más de 3,500 piezas de su colección personal, y apoyó la paleontología, logrando que un fósil marino descubierto en Vallecillo llevara su nombre: Mauriciosaurus.

En lo político, impulsó estrategias de seguridad que lo convirtieron en referente, aunque también en blanco de críticas. Desde la creación del “Grupo rudo” hasta el registro de empleados domésticos para combatir delitos, sus métodos marcaron su sello de autoridad. En 2009 llegó incluso a anunciar públicamente la muerte de un narcotraficante antes que las propias autoridades federales, en pleno auge de la guerra contra el narco.

UN PERSONAJE INOLVIDABLE

Fernández Garza fue, además de político y empresario, una figura mediática en redes sociales: acumulaba más de dos millones de seguidores en TikTok, donde compartía anécdotas de su vida y de su acervo cultural.

Con su muerte, el secretario del Ayuntamiento, Mauricio Farah Giacoman, asumió temporalmente la administración municipal y podría ser ratificado por el Congreso como alcalde sustituto.

En una de sus últimas reflexiones, Mauricio Fernández dejó clara su visión sobre el final de la vida: “La muerte la tengo muy superada desde hace más de 50 años. Para mí es algo muy natural, y afortunadamente tengo todo muy preparado”.

Redacción / El Nacional