A causa del frío gélido registrado la semana pasada, al menos 350 mil toneladas de cítricos sembrados en los municipios rurales de Nuevo León, quedaron ‘quemados’ por lo que los agricultores piden apoyo al gobierno Estatal y Federal.

Los afectados solicitan que se implementen un programa de rescate y active los seguros con los que cuentan para enfrentar la mortandad de sus cosechas.

En el caso de los cítricos, aún no se tiene el cálculo definitivo de la afectación, pero preliminarmente se estima que hasta el 40% de los árboles y frutos murieron por el frío, luego de días con temperaturas de -5 °C.

De acuerdo con la Asociación de Exportadores de Cítricos, con sede en Montemorelos, las 350 mil toneladas de frutos como naranja, toronja, mandarina y limón están valuadas en $700 millones.

Según un censo, existen mil 900 productores en los municipios de Montemorelos, Linares, Cadereyta, General Terán y Hualahuises.

Redacción/ El Nacional