Durante una conversación con integrantes de Caintra Nuevo León, la especialista en equidad de género, Valeria Guerra, aseguró que para derribar el rezago sexista depende tanto de las empresas, como de las leyes, así como de hombres y mujeres.

“Por un momento, yo las veo buenas, hasta que empieza a crearse esta igualdad real, las quitas. Obviamente después eliges talento. Siempre es la barrera que más me mencionan las empresas: quiero talento, no importa si es hombre o mujer, pero de manera inconsciente vas a contratar a más hombres”, señaló.

Además, Guerra explicó que los beneficios de diversificar los equipos de trabajo y dirección consisten en que, con mujeres al frente, las decisiones son equilibradas, hay mayor competencia entre empleados, los ingresos crecen y con ello la variedad de talento.

”Tiene un impacto en la economía. Un 86 por ciento de las mujeres se alienta cuando ve a otras en puestos de liderazgo, necesito ver que es posible. Los equipos diversos venden más, comparados con los equipos de hombres”, dijo.

”Hemos hecho un esfuerzo por romper el techo de cristal y siento decirles que todavía nos queda hacer algo, tenemos que levantar la mano, romper estereotipos, hacer propuestas de valor. Cuando vayas a pedir un aumento, dile a la empresa por qué le va a convenir”, detalló, pues aceptó que entre las trabajadoras resulta difícil pedir mejores pagos a diferencia de los varones”, agregó.

Además, la especialista recalcó que para las mujeres puede ser más difícil continuar con su carrera laboral debido a que culturalmente ellas se encargan de los hijos, mientras que los varones solo ‘les ayudan’, concepto que debe dejarse a un lado, ya que un hijo es responsabilidad de ambos por igual.

Redacción/El Nacional