Luego de que Emilio Lozoya fuera internado en un hospital de la CDMX, el edificio ha sido resguardado por elementos de la Guardia Nacional y la FGR para preservar la seguridad.
El hospital está rodeado de patrullas y motocicletas para evitar que un incidente fuera a suceder o que Lozoya intentara escapar.
Fue tras una revisión física y médica que al detenido se le encontró anemia desarrollada y problemas sensibles en el esófago, sin embargo, se desconoce cuanto tiempo tendrá que pasar en el hospital antes de que su juicio inicie.
Redacción/El Nacional