El Secretario de Salud, Manuel de la O Cavazos, confirmó un brote de COVID-19 entre el personal administrativo de los centros penitenciarios de Nuevo León.

De 250 pruebas realizadas, al menos 41 personas dieron positivo a COVID-19, de las cuales 3 pertenecen al tutelar de menores de Escobedo, 13 al penal de Apodaca y 26 al reclusorio de Cadereyta.

De acuerdo con el funcionario estatal, dichos casos se encuentran recibiendo tratamiento ambulatorio desde sus domicilios.

Afortunadamente hasta el momento no se han registrado contagios entre las personas privadas de la libertad.

Redacción/ El Nacional