Diversos estudios de científicos en China y Estados Unidos aseguran que los anticuerpos que desarrolla el cuerpo humano contra el COVID-19 pueden durar solo dos o tres meses, por lo que la inmunidad contra el patógeno podría no tener efecto a largo plazo.
Un estudio de la Universidad de Medicina de Chongqing, en el suroeste de China, el nivel de anticuerpos de la gran mayoría de un grupo analizado de contagiados bajó significativamente dos o tres meses posteriores a la infección, lo que podría afectar también a las posibilidades de de aplicación de las nuevas vacunas en desarrollo.
El estudio llamado ‘Evaluación clínica e inmunológica de infecciones asintomáticas por SARS-CoV-2‘, comparó los resultados de la detección de anticuerpos en sangre de pacientes asintomáticos y de casos confirmados con síntomas, incluyendo 37 infecciones asintomáticas del condado de Wanzhou en Chongqing.
El estudio comprobó que la mayoría de los infectados produjeron anticuerpos de coronavirus, concretamente la IgG y la IgM, éste último aparece habitualmente primero y de duración más corta, es el primer anticuerpo que fabrica el organismo para combatir una nueva infección.
En cambio la IgG aparece más tarde y dura más, es el anticuerpo que más abunda en el cuerpo y brinda protección contra las infecciones bacterianas y víricas, pero puede tardar un tiempo en formarse después de una infección.
Redacción/El Nacional