El jugador colombiano del Toluca no tuvo reparo en celebrar con todo el cumpleaños de su esposa, Carolina, por lo que organizó una fiesta de al menos 10 personas en su casa, en la capital del Estado de México, a pesar de las recomendaciones de la autoridades durante la contingencia.
La celebración tuvo de todo, música y fuegos artificiales, que estallaron a eso de las 21 horas, ante la molestia de varios vecinos, que notificaron a la policía.

Cerca de las 22:00 horas arribaron elementos de seguridad al domicilio de, que no había hecho caso de la petición de los guardias del lugar de acabar con la fiesta antes. Felipe explicó a los policías que era jugador, pero aún así le insistieron en que dejara del alterar el orden del lugar.