Después de cinco días consecutivos con un toque de queda que llegó a comenzar a las 18:00 h locales, Los Ángeles vivió sin incidentes un jueves de protestas en el que se dejó de aplicar la restricción de movimientos por decisión de las autoridades.

Basándose en la situación actual y el patrón reciente de las acciones pacíficas de los manifestantes, el Departamento del sheriff del Condado de Los Ángeles ya no hará cumplir un toque de queda”, indicó la Policía de los Ángeles en la mañana, tras una semana marcada por el tono calmado de manifestaciones multitudinarias.

En torno a la medianoche, el ambiente en las calles del centro de la ciudad no tenía nada que ver con las escenas violentas y disturbios del pasado fin de semana.

Cientos de manifestantes permanecieron frente al Ayuntamiento con música, pancartas y discursos, mientras los efectivos de la Guardia Nacional continuaron desplegados por varios puntos estratégicos de la ciudad.

“Yo viví los disturbios de 1992 con 16 años. Creía que cambiarían a mi país. Ha cambiado todo y nada”, indicó una madre afroamericana que acudió con su hija a la manifestación en torno a las 22:00 h locales.

“He visto que estos días han sido más pacíficos y quería que estuviera presente”, explicó.

La afluencia fue menor durante el octavo día de protestas en la ciudad californiana a pesar del levantamiento del toque de queda, que en cambio se mantuvo activo en Nueva York, la otra gran ciudad de Estados Unidos que también registró un menor número de manifestantes.