Luego de que su hijastra Dylan lo denunció por avisar sexualmente de ella, Woody Allen lanzó un libro de memorias en donde habló de su matrimonio y la adopción de sus hijas.
“Lo admito, cuando nuestra relación comenzó no tenía mucho sentido. En la superficie parecíamos una pareja irracional. Yo era mucho mayor y ella una niña adoptada. Para el mundo exterior era una situación explosiva, parecía que yo la explotaba como un macho depredador mucho mayor, y que ella me explotaba por yo qué sé qué. Pero nunca fue así. En el pasado salí con actrices, pero por alguna inexplicable razón, con Soon-Yi funcionó”, reveló en una entrevista con Mail on Sunday.
“Desde mi punto de vista la mayoría de las relaciones no funcionan, y por eso la gente tiene aventuras. Pero puedes casarte, divorciarte, casarte, divorciarte o salir con 56 personas y si tienes suerte encontrarás a la adecuada, como es mi caso. Me libré de muchas de mis neurosis, aunque siguen sin gustarme los túneles, los espacios cerrados o los ascensores”, añadió.
“Soy feliz en mi matrimonio. Soy feliz con mi familia, pero nunca se puede ser feliz en este planeta. Hemos caído en una situación muy mala. La existencia humana es precaria, terrorífica y sin sentido. Me hace salir cuatro o cinco veces a la semana. Le gusta la vida social y yo lo disfruto. Me hace comer alcauciles. A ella no le gusta el jazz ni el deporte, y a mí no me gustan muchos de los programas que ve, pero estamos de acuerdo en lo principal: criar a los niños, dónde vivir, como comportarnos el uno con el otro”, concluyó.
Redacción/El Nacional