Un temblor de magnitud 7.1 que sacudió el sur de California abrió grietas en edificios, desató incendios, dañó caminos y provocó heridas leves a varias personas.
Los sismólogos advirtieron que podría haber fuertes réplicas durante los próximos días, incluso semanas.
El temblor del viernes por la noche -precedido por uno de magnitud 6.4 en el desierto de Mojave el jueves- fue el más potente en el sur de California en los últimos 20 años y tuvo varias réplicas, algunas de las cuales superaron la magnitud 5.