Uno de los detenidos por los tiroteos contra dos mezquitas en Nueva Zelanda en los que murieron 49 personas, compareció este sábado ante un tribunal, un día después de la masacre en la ciudad de Christchurch.
El sospechoso, identificado como Brenton Harrison Tarrant, un australiano de 28 años, ha sido imputado con un cargo de asesinato por la matanza, en la que también resultaron heridas de bala 48 personas, incluidos niños.
Las autoridades neozelandesas prevén imputar más cargos al detenido, al que el juez decretó prisión provisional hasta que comparezca de nuevo ante el tribunal el próximo 5 de abril.
El presunto autor, con ropa blanca de preso y con grilletes en las manos y los pies, hizo un gesto con las manos propio de los grupos de supremacía blanca flanqueado por dos policías en el tribunal del distrito de Christchurch.
Brenton explicó a las autoridades que estaba molesto por los ataques perpetrados por musulmanes en Europa y quería vengarse y provocar miedo.

De igual forma en un documento de 74 páginas que publicó en redes sociales, dijo que esperaba sobrevivir a los hechos para propagar mejor sus ideas en los medios de comunicación.
También transmitió en vivo su agresión, mostrando los detalles explícitos del horror vivido en la mezquita Al Noor, en Christchurch que se registró la primera hora de la tarde del viernes.
Un total de 41 víctimas murieron en el tiroteo en la mezquita Al Noor, mientras que otros 7 fallecieron en la de Linwood y otra persona fue declarada muerta en el hospital.
La primera ministra neozelandesa, Jacinda Ardern, que el viernes calificó los tiroteos como un “ataque terrorista”, dijo este sábado que el acusado tenía dos fusiles semiautomáticos y dos escopetas con licencia y se comprometió a cambiar las leyes sobre tenencia de armas en el país.
“El individuo acusado de asesinato no llamó la atención de los servicios de inteligencia -ni de la policía- por extremismo”, indicó la mandataria, quien agregó que tampoco tenía antecedentes penales.
Ardern también dijo que dos de las armas parecían haber sido modificadas y aseguró que el asaltante “tenía toda la intención de seguir con el ataque” cuando fue detenido.






