El Gobierno de Texas ejecutó la noche de ayer miércoles al mexicano Roberto Moreno Ramos, quien fue condenado por los asesinatos de su esposa y dos hijos en el año 1992, para posteriormente enterrarlos bajo su vivienda, de acuerdo con información del Departamento de Justicia Criminal de Texas.

La ejecución se llevó a cabo mediante la aplicación de una inyección letal en la prisión de Huntsville.

Anterior a que se cumpliera con la ejecución, el Gobierno de México y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos habían presionado al estado de Texas para suspender la ejecución bajo el alegato de que Moreno no habría recibido un juicio justo.

La suspensión se solicitó ya que al parecer se violó el derecho de Moreno Ramos al no permitirle solicitar asistencia legal a su país de origen tras la detención.

Moreno fue condenado a muerte en 1993 por asesinar a martillazos a su esposa Leticia y a sus dos hijos menores, Abigail de 7 años y Jonathan de 3, para poder casarse tres días después con otra mujer.

Al ser cuestionado por los familiares, evadió responder las preguntas sobre su paradero durante dos meses, hasta que la hermana de Leticia denunció la desaparición y las autoridades procedieron interrogar a Moreno, quien comenzó a caer en contradicciones hasta confesar lo que había hecho y donde los había enterrado.

En sus últimas palabras, Roberto Moreno Ramos agradeció a la diplomacia mexicana la “lucha” que implementaron en contra de su condena a muerte, “merecida o no”.

Redacción/El Nacional