La líder opositora y ex candidata presidencial peruana, Keiko Fujimori, fue trasladada a una cárcel de mujeres en Lima, donde será retenida mientras la justicia de Perú realice una investigación en su contra.

Fujimori pasó la noche del miércoles en la sede del poder judicial de Perú después de que un juez le dictara 36 meses de prisión preventiva.

El día de ayer fue trasladada en una furgoneta blindada hacia la cárcel de Chorrillos, donde se encuentra actualmente, este reclusorio albergar a criminales comunes.

Fujimori es acusada por lavado de activos, acusación que ha sido rechazada por la abogada quien indicó que se apelara la orden de prisión preventiva describiendola como una medida “arbitraria y abusiva”.

Sin embargo el 71% de peruanos creen que está justificada la detención de Keiko, de acuerdo a una encuesta publicada por el diario El Comercio.

Redacción/El Nacional