Largas filas se hicieron presentes en la frontera internacional entre Tijuana (México) y San Diego (EE.UU.) con la llegada de decenas de niños mexicanos que, con sus disfraces y canastas de calabaza, pedían dulces del otro lado de la frontera.
No es que el Halloween o la “Noche de Brujas” sea una festividad desconocida para dicha ciudad mexicana, más bien, este turismo se multiplica dado que muchas familias prefieren la forma de celebrar esta fecha en el extranjero.
“Hay más casas mejor adornadas y, quieras o no, eso le gusta más a los niños“, mencionó una madre de familia.
Otro punto a favor de cruzar la frontera es que considera que el ambiente en las calles es más seguro. “Hay más iluminación, más policías y así nos divertimos más el niño y la mamá”, menciona.
Por lo general, hacen el recorrido con otros grupos de familias tijuanenses. A veces, hasta se acoplan con gente que no conocen pero que viene del mismo lugar.
Mientras esperan el transporte público escuchan consejos de otros padres y recomendaciones de dónde se reparten más dulces.
Y es que considera que en el vecindario donde vive en México en ocasiones hay más apatía por la fecha y algunas casas, ya sea por uno u otro motivo, “ni siquiera abren la puerta” o “se terminan los dulces más rápido”, reiteró.
Redacción/El Nacional