Redacción /El Nacional
1 Mujeres con tendencia a coagulación
Si tu cuerpo naturalmente tiene problemas de coagulación o tienes una historia familiar con coagulación, es recomendable que no consumas píldoras o al menos no lo hagas mientras no es esencial.
Estos métodos anticonceptivos facilitan la coagulación, por lo tanto, estarías exponiendo a tu cuerpo a un doble riesgo.
2 Mujeres con obesidad
Si sufres de obesidad, es recomendable que no tomes la píldora si no lo necesitas. Tu sangre puede tener mayores complicaciones para lidiar con los coágulos.
3 Mayores de 35
Si tu período de máxima fertilidad está llegando a su fin y sabes que no quieres más hijos, es recomendable que utilices otras alternativas para prevenir el embarazo, como la aplicación de un DIU u otros.
4 Mujeres completamente sedentarias
Así como el ejercicio favorece tantos otros aspectos de tu salud, estar en movimiento constante hace que tu cuerpo tenga menos tendencia a provocar coágulos. Por lo tanto, si generalmente no realizas nada de ejercicio, tal vez deberías optar por otras alternativas para prevenir riesgos.
5 Recientemente lastimadas
Cuando tu cuerpo sufre una lastimadura donde pierde sangre o necesita cicatrizar, es recomendable que evites lo máximo posible los coágulos de sangre.
Por lo tanto, durante el período en que tu herida se cura, sería mejor que no consumas píldoras.
6 Fumadoras
Junto con los innumerables daños que provoca el cigarrillo en tu cuerpo, la coagulación es uno de ellos. Es decir, si sufres coagulaciones es probable que tu cuerpo tenga mayor dificultad para procesarlos al consumir píldoras anticonceptivas.
7 Sometiéndose a cirugías próximamente
Si tendrás una cirugía en poco tiempo o acabas de pasar por una, es altamente recomendable que optes por no tomar píldoras en ese período, ya que tu cuerpo necesita coagular toda la sangre correctamente, y las pastillas pueden interferir en ese proceso y afectarlo.
8 Con migrañas
Las mujeres con migrañas, a pesar de que no tenga problemas de coágulos, sufren muchos dolores de cabeza. Por lo tanto, es mejor no exponer su cabeza a posibles coágulos que podrían terminar en aneurismas.