Un antiguo avión a hélice se estrelló a toda velocidad y de forma casi vertical en una montaña suiza provocando la muerte de 20 tripulantes.
El avión Junkers Ju-52, operado por la compañía suiza Ju-Air, se impactó el sábado en la montaña Piz Segnas, sobre el centro turístico Swiss Alpine de Flims, impactando la ladera occidental de la montaña a unos 2.540 metros (8.330 pies) sobre el nivel del mar. La zona montañosa en el sureste de Suiza es popular entre excursionistas y esquiadores, y tiene un glaciar.
La policía dijo el domingo que ya han determinado que las 20 personas en el avión murieron, incluidos los tres miembros de la tripulación. Once de ellos eran hombres y nueve mujeres. La mayoría de las víctimas eran suizas, pero una pareja y su hijo eran de Austria. Las víctimas tenían entre 42 y 84 años.
Daniel Knecht, del Consejo Suizo de Investigación de Seguridad en el Transporte, dijo que al parecer el avión impactó el suelo de forma casi vertical a alta velocidad y que además no tenía una caja negra resistente a accidentes como las que tienen las aeronaves más modernas.
Las autoridades descartaron que se tratara de un atentado por lo cual la investigación será “relativamente compleja”.
El avión llevaba a los pasajeros de regreso de un viaje de dos días en Locarno, en el sur de Suiza, a su base en Dübendorf, cerca de Zúrich. A las autoridades les informaron del accidente a las 5 de la tarde del sábado, 50 minutos después de que la aeronave hubiera despegado del campo aéreo Magadino de Locarno.