Un ensayo holandés con sildenafil vendido bajo la marca Viagra, fue suspendido inmediatamente después de que 11 bebés de madres que usaban el medicamento murieran.

Aproximadamente la mitad de las 183 mujeres embarazadas participantes tomaban sildenafil.

Dicho estudio estaba diseñado para ver posibles efectos beneficiosos del aumento del flujo sanguíneo a la placenta en madres cuyos bebés aun no nacidos estaban severamente subdesarrollados.

Sin embargo, los resultados mostraron que 17 bebés nacieron con problemas pulmonares y 11 murieron. Entre el grupo de control similar, solo tres bebés tuvieron complicaciones pulmonares y ninguno falleció.

Entre las mujeres que tomaron sildenafil, 11 de los bebés murieron debido a “una condición pulmonar posiblemente relacionada” que causó una alta presión sanguínea en los pulmones que podría haber resultado de la reducción de los niveles de oxígeno.