Un escándalo sanitario se suscitó en China provocando indignación por vacunas de mala calidad, y recibiendo denuncias contra la industria farmacéutica.
La compañía Changchun Changsheng vendió cientos de miles de vacunas contra la rabia sin cumplir con los estándares detonó protestas.
Dicha indignación fue difundida en redes sociales de un artículo que acusa a la compañía de corromper a las autoridades para poder vender sus productos.
En pleno escándalo, las autoridades de la provincia de Henei revelaron que cerca de 150 mil personas habían recibido la vacuna contra la difteria, la tosferina y el tétanos de mala calidad, producida por otra empresa.
“Yo no confío más en las vacunas fabricadas aquí, declaró este martes a la AFP Zhu, una mamá que esperaba con su hija en un hospital pediátrico de Pekín”.
Redacción/El Nacional






