Un niño de tres años de edad, falleció después de pasar tres horas y media en el interior del autobús de su guardería, que estaba aparcado al sol, en el noroeste de Houston, Texas.
De acuerdo con informes la mañana del jueves 28 alumnos de la escuela habían salido a pasar el día al campo y regresaron alrededor de las 15:00 horas del día. Desde esa hora la víctima permaneció en el interior del vehículo bajo una temperatura de 113 grados Fahrenheit.
Personal de la guardería aseguró que no se había percatado de la ausencia del menor, hasta que el padre llegó a recogerlo a las 18:30 horas al centro educativo.
Fue hasta las 19:00 horas del día cuando equipo de emergencia se trasladó al lugar para auxiliar al pequeño, luego de encontrarlo encerrado en el vehículo. Al ser trasladado a un hospital, el infante fue declarado muerto.
“Esta es una muerte que se pudo haber prevenido. Me parece que esto fue un acto grave de negligencia. Es una tragedia, los oficiales que acudieron a la escena están muy tristes”, mencionó Alan Rosen, alguacil del precinto 1 del condado Harris.