Cuatro meses de plazo para desahogar pruebas periciales y de otro tipo, fue lo que una juez de control concedió ayer, durante la primer audiencia con Juan Fernando Ruiz Ramos, presunto asesino de la niña Ana Lizbeth Polina, de 8 años.

La audiencia con la juez Verónica Cecilia Landeros duró más de seis horas y se realizó a puerta cerrada en la sala 3 del palacio de justicia, donde a Juan Fernando se le vinculó a proceso por los delitos de secuestro agravado y feminicidio.

Trascendió que durante el encuentro, el presunto agresor se apegó al artículo 20 para no argumentar nada sobre el caso de la menor occisa.

Mientras tanto, Juan Fernando permanecerá internado en el Penal del Topo Chico como medida preventiva  y bajo seguridad especial para evitar que atente contra su propia vida, debido que en su captura hizo dicha amenaza.

Redacción/El Nacional