El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó este miércoles una orden ejecutiva para detener la polémica medida de separación de familias en la frontera,  la condena del Papa, la reprobación de Naciones Unidas y el rechazo de otros Gobiernos, como el de Reino Unido, México, entre otros.

“Considero esta orden ejecutiva como muy importante. Se trata de mantener a las familias juntas mientras nos aseguramos de tener una frontera fuerte”, dijo el mandatario desde la Oficina Oval.

“No me gustaba la imagen de ver a familias siendo separadas”, agregó aunque luego reiteró que seguirá manteniendo la “tolerancia cero” hacia quienes entren ilegalmente al país.

Las declaraciones del mandatario estadounidense llegan luego que se hiciera público que en el lapso de apenas seis semanas, entre el 19 de abril y 6 de junio, la Administración había separado a unos 2.000 niños, a veces bebés, de sus progenitores o familiares adultos.

Sin embargo, pese que se logró que el republicano diera marcha atrás a seguir separando a los menores de su padres, hasta el momento no está claro cuándo comenzará a implementarse la nueva orden ejecutiva, que revierte la cuestionada política aplicada desde abril en la frontera.